Elogio de la locura, de Erasmo de Rotterdam

Elogio de la locura, de Erasmo de Rotterdam - Revista COCO

por Alan Fernando Padilla Ávalos


Erasmo de Rotterdam ya desde el siglo XVI veía la degeneración de la moralidad humana y de la religión cristiana en sus instituciones y en los preceptos que profesaba. En una época que delimitaba la relación hombre-divinidad, conocido académicamente como humanismo, y en la que un cisma dentro de la propia religión desencadenaría la figura de Martín Lutero, el filósofo neerlandés tendría que intervenir pretendiendo una ideología ecléctica que abogaba por la tolerancia y el mutuo trabajo del evangelio y de los textos antiguos de los griegos y romanos para devolver a los seres humanos a las senda de la paz, la justicia y la igualdad.  Por esto y más, desarrolló la obra filosófica que haría trascender su nombre en la historia de las letras y del pensamiento crítico, aquella tenía la osada intención de  adular a una diosa que, si se piensa, ha reinado y sigue reinando el mundo y a los hombres.  Se hablará, pues, del Elogio de la Locura.  


La Diosa Estulticia


La obra es, de manera lacónica, una gran denuncia de los vicios de los seres humanos, pero que su gran atractivo radica en que su escrito satírico pone en gran dilema las costumbres humanas  y la sagacidad de los argumentos expuestos pueden llegar a confundir al lector, dejándolo dubitativo en cuanto a que si se continúa en manos de la ignorancia, la búsqueda de los placeres conforme a la naturaleza, la pretensión de acumular bienes materiales, se puede llegar a ser verdaderamente feliz.  Erasmo pone estas afirmaciones en boca de la Locura, también llamada Estulticia, como verdaderas patadas en los huevos para los seres humanos, ya que se presenta -modesta- como la más excelsa de los dioses, estando dispuesta a argumentar y a hablar como los necios retóricos a favor de tal afirmación.


La Estulticia discurre en que las propiedades que confiere a los seres humanos como el olvido, la ignorancia, pereza, amor propio, son aquellas cualidades que le hacen a los hombres vivir tranquilamente y de manera dichosa, puesto que con cosas sencillas es fácil de tener contento a estos hombres estultos, con las risas, chismes, halagos, riquezas, galanterías, buena comida, charlas y buen vino.  


Mordaz crítica a los sabios


Para lograr su objetivo, la Locura expone que todos los bienes máximos como la felicidad, la vida o el placer proceden únicamente de ella. Señalando con el dedo que aquellos que  no  consientan lo dicho están condenando su existencia al sufrimiento, establece que la sabiduría es aquella pretensión aparentemente contraria a su imagen, pero que también en el fondo resulta necia e inútil. Con gran locuacidad, la Locura rebuzna contra la sabiduría y se ensalza contra aquellos que la buscan como el mayor bien: Los filósofos. Aquí se resumen las argucias como dagas con las que arremete:


  • Conocer implica sufrimiento, todo aquel que conoce concluye que es mejor  ignorar porque el saber de las cosas desilusiona, lastima y confunde más.
  • Los filósofos siempre han sido tenidos por estúpidos e impertinentes, debido a que se empecinan en meditar sobre el zumbido de las moscas y de tanto alzar la cabeza para mirar las estrellas tropiezan y caen torpemente. 
  • Los filósofos sienten y trasmiten inseguridad porque siempre dudan de su proceder y de su hablar, debido a que creen en el poder de las palabras y en trasfondo de sus acciones; por ello también no son buenos para la política, ni para la guerra, pues ¿quién querría a un líder inseguro, modesto y dubitativo?
  • Los razonamientos a los que llegan estos aspirantes a sabios suelen ser demasiado abstractos, difíciles de comprender, ambiguos y en definitiva inútiles para la vida práctica. 
  • La búsqueda de la sabiduría sólo acarrea el envejecimiento del cuerpo, de la mente y del alma, puesto que llena de ideas angustiosas a los jóvenes y les pone una gran carga de responsabilidad a los hombres,  una dura bofetada al filósofo de Samos que promovía el examen y la vida contemplativa en los jóvenes.  


Con esto, la locura invita a los hombres a olvidar la sabiduría y a entregarse por completo a ella, como lo hacen los cortesanos, los reyes, los gramáticos y los hombres religiosos, porque también pasan por su rayo criticón las hipocresías y desvergüenzas de los sumos pontífices, los cardenales, los obispos, los sacerdotes y todas aquellas órdenes religiosas, así como también los vicios  de los príncipes.


Elogio de la locura, de Erasmo de Rotterdam - Revista COCO



Comentarios finales


Erasmo de Rotterdam nos hace ver que la Locura gobierna el mundo de su tiempo, pero la crítica se refleja como en agua de estanque límpido en nuestra contemporaneidad, pues ¿De qué otra forma podremos llamar a nuestra sociedad y nuestro mundo, sino totalmente loco, porque andamos como enfermos persiguiendo el dinero, violentamos, defraudamos, traicionamos y despreciamos por intereses políticos, por diferencias culturales, gastamos saliva, nos alejamos y nos dividimos en grupos por defender  si Dios existe o no, y si existe si es de tal forma, si hace o no hace, si a base de mentiras mantenemos limpia nuestra imagen, nos ganamos amigos, o mediante engaños sostenemos nuestras relaciones afectivas y matrimoniales, si continuamos destruyendo y agotando los recursos naturales, acabando con la fauna, la flora y la tierra que nos proporciona todo para sobrevivir? 


Cordialmente Revista Coco les invita a leer esta magna obra Elogio de la Locura, ipso facto reflexionar sobre estas cuestiones y dejarlas aquí en los comentarios. 


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