Scatman, el hombre que rompió con todos los estereotipos

Scatman, el hombre que rompió con todos los estereotipos

por Santiago Salvador Belmonte Calderón
(El Gato Morrongo)

Producto de una Década Extraña


Ya hemos visto algunas (pocas) veces a artistas pop que recurren a alguna extraña estrategia para lograr sortear alguno de los arquetipos de la industria; pero en esta ocasión vamos a ocuparnos de un caso extremo: Un cincuentón (que en ningún momento quiso adaptar su imagen a una más juvenil), nada atractivo (francamente feo), vestido como un oficinista de mediados del siglo pasado, tartamudo, de aspecto serio, y cantando en un estilo demasiado antiguo para la época, un estilo que ni siquiera estaba pasado de moda: Porque el Scat (subgénero del jazz) nunca lo estuvo.

Los 90s fue una década en la que las innovaciones en la música, la moda y la cultura en general, eran demasiado constantes para ser advertidas; un periodo cuyo registro está parcialmente olvidado debido a que había tanto que registrar que aun a la fecha es difícil volver a los anales para tratar de comprender lo que estaba sucediendo.

Y fue gracias a ese escenario que se preparaba angustiosamente para el tan anunciado “Fin de la Historia” que pudieron surgir todos esos personajes irrepetibles, seres tan singulares que parecen salidos de la imaginación de algún novelista post-apocalíptico. Personas como Scatman Joe.
¿Te imaginas a un señor con apariencia del regañón hermano mayor de tu padre, haciendo jazz para niños, y convertido en una estrella del pop? En los 90s esto fue posible

Scatman, el hombre que rompió con todos los estereotipos


Inicios Difíciles


Nacido en 1942 cerca de Los Ángeles California (el pueblo de Santa María de Los Ángeles Porciúncula, en el territorio mexicano ocupado por los USA), John Paul Larkin, sufría de disfemia, un trastorno del habla conocido de manera coloquial como tartamudez, lo que significó sufrir una vida difícil, siendo víctima de constante acoso durante toda su vida estudiantil.

Esto lo llevó a refugiarse en la música, aprendió a tocar el piano a los 12 años, conoció el Jazz, y al escuchar a Ella Fitzgerald y Louis Armstrong haciendo scat, le pareció que era algo que él podría intentar a pesar de su problema. Amstrong había introducido el subgénero en su tema Heebie Jeebies, en México recordamos al entrañable TinTan haciendo scat a cada oportunidad, incluso en los doblajes de las películas de Disney.

Su otro refugio era la literatura, sobre todo los escritos de Theodor Adorno y especialmente Michel Foucault. También le encantaba la pintura de René Magritte, al grado que pensar en adecuar los fundamentos estéticos del surrealismo a la música pop; aunque en lugar de eso, se convirtió en un pianista profesional de jazz, por el momento.

Durante los años 70s y 80s deambuló entre los clubes de jazz y sus intelectuales de café, con quienes se inició en el mundo de las drogas y el alcoholismo. Contando con amigos anarquistas, socialistas, comunistas y existencialistas; John eligió el Socialismo “utópico” (termino en el que no estoy personalmente de acuerdo, de hecho, me parece muy factible, solo hay que leer las predicciones de Oscar Wilde en El Mundo Bajo el Socialismo, y compararlas con la tecnología actual para darnos cuenta que el error no es el proceso, sino el sistema). Demostró en vida cierta simpatía por la Alemania Oriental (él trabajaba en Berlín Occidental, aunque pudo haber conseguido ir al otro lado, el alcance mediático de su mensaje no hubiera sido el mismo), la Cortina de Hierro (Checoslovaquia, Polonia, etc), el Tercer Bloque (o Mundo, encabezado por Yugoslavia, que incluía China, Cuba, México y básicamente los países más ricos del mundo). Apoyaba el sindicalismo, el anarquismo, el dadaísmo y el surrealismo, aunque no estaba en contra del socialismo de estado.  “Encuentro el capitalismo repugnante. Es inmundo y brutal, es alienante porque causa guerra, hipocresía y competición” decía.

Scatman, el hombre que rompió con todos los estereotipos


En 1986 lanzó su primer álbum, llamado simplemente “John Larkin” un trabajo de edición limitada, dirigido a un reducido público de pretensiones intelectuales a los que poco les interesó el disco, y la gran mayoría de las copias fueron conservadas por el artista.

Al Estilo Henry Miller


Hay muchos ejemplos de artistas que han tocado fondo sólo para ser rescatados por una mujer que surge quien sabe de dónde y los encumbra hasta la cima, tenemos el ejemplo de Jackson Pollock o de James Joyce; o del también genial Henry Miller, a quien Juliette Edith Smerdt le dio no uno, sino varios empujones hacia el triunfo. La June de Scatman se llamaría Judy McHugh, quien lo encontró en medio de una depresión a raíz de la muerte de su amigo el saxofonista Joe Farrell, y lo convenció de irse con ella a Alemania, en donde ella creía que su talento sería más valorado.


La pareja se muda a Berlin, en donde John empieza a incorporar el Scat a sus composiciones (originalmente instrumentales). En manager Manfred Zahringer lo convenció de trabajar con él, y de mezclar el skat con la Música Disco, el Hip Hop y el Eurodance, y aunque John no estaba muy convencido, Zahringer le dijo que harían un álbum para niños, para ayudar a los niños tartamudos a superar su timidez y a ver su problema como un don, así que escribió varias canciones sobre el tema.

John adopta el seudónimo de Scatman, pues sonaba como un personaje de tebeo (en el argot yankee, scat significa mierda también; un hombre considerado mierda por la sociedad, como muchos niños se han sentido (y muchos adultos se siguen sintiendo, por no decir que todo el mundo se ha sentido así más de una vez, pero triunfando en el mundo), y se dispuso a grabar un disco infantil, pero Zahringer tenía otra idea en mente, y había convencido a los productores de BMG Hamburg a lanzarlo al público adulto.

Ski Ba Bop Ba Dop Bop


El lanzamiento del sencillo Ski-ba-bop-ba-dop-bop (o Scatman) en 1994, el éxito del álbum fue una sorpresa para John, el tema fue incorporado a los éxitos del momento, y nadie reparaba en que la letra estaba claramente enviando un mensaje de superación a los niños tartamudos. Incluso el título del disco era claramente infantil (Scatman's World) y parecía un álbum conceptual que les presentaba a los chicos un mundo sin discriminación, ni acosos de ningún tipo.

Everybody Jam!


Aunque al realizar su siguiente disco (Everybody Jam!) en 1996 Scatman ya sabía que lo dirigirían al público adulto, el seguía incluyendo sus mensajes para empoderar a los niños con problemas del habla. El éxito de este disco y la mercadotecnia supero al anterior (incluso se llegaron a vender juguetes de Scatman, y a promocionarlo junto a Ultraman en Japón).

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Últimos años


Scatman fue diagnosticado con cáncer de pulmón en 1998, sin embargo, continuaba activo realizando conciertos y escribiendo canciones. Ya encumbrado como una estrella pop, en el disco Take Your Time de 1999 decide enfatizar en sus letras aún más en su mensaje original dirigido a los niños tartamudos. Falleció el 3 de diciembre de 1999.


Su música fue considerada por la crítica como “sin relevancia y carente de personalidad”, música Dance sin pretensiones ni aspiraciones, que todo el mundo disfrutó en los principales clubes y discotecas (en los 90s aun sobrevivían las discotecas) de todo el mundo, en una ocasión un reportero insinuó que John fingía ser tartamudo para darse publicidad, y que su preocupación por los niños no era mas que una estrategia para ganar simpatía. La gente que lo conoció da constancia que John era genuino, y su primer álbum y colaboraciones dan fe que era un músico “completo” que supo salirse de los estereotipos para adaptarse a la época. O mas bien, adaptar la época a él. 

“Espero que los niños, mientras cantan o bailan mis canciones, sientan que la vida no es tan mala como parece. Al menos por tan sólo un minuto.” Dijo en una entrevista en 1999.

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