Las Tristes Aventuras del Patuchas o La Vida y Muerte del Último Héroe de la Música Hispana

Las Tristes Aventuras del Patuchas o La Vida y Muerte del Último Héroe de la Música Hispana


por Santiago Salvador Belmonte Calderón
( el Gato Morrongo)

Español, entre la defensa de la identidad, la hegemonía de una mafia y la preservación de la ignorancia.


El idioma español y la cultura hispana son de las cuestiones más complejas de la actualidad, una cultura que desde siempre se opuso a las actuales hegemonías mundiales, lo que le ha costado que estas traten de borrar de la faz de la tierra no solo toda alusión al gentilicio “Hispano”, sino también a la misma nación española europea. La hispanidad ha vivido bajo asedio durante más de 500 años, los argumentos, tácticas y armas para  desvalorizar esta cultura son tan ridículos como efectivos, sin embargo y a pesar de no encontrarse en posesión de los grandes medios de difusión actuales, esta cultura se ha ido abriendo paso en casi todas las artes, entre ellas la música. Es increíble como la música surgida en esa pequeña península haya fluido por todo un continente, y por el mundo. Sin embargo fue la primer fusión de la música africana  y europea (el éxito mundial del rock viene precisamente de esa fusión, pero la música hispana también traía los componentes gitano y árabe).

Aunque la música hispana fue enriquecida por el tiempo en cada región, en América hubo muy poca influencia de las culturas autóctonas anteriores (cosa que sí hubo en África y, en menor medida en Asia). Tardíamente en el siglo pasado, se pudieron incorporar algunos elementos nativoamericanos con éxito, esto no sólo sucedió en la música, y no fue un proceso natural, sino que obedecía a razones más bien geopolíticas. Esta música (cantada en español, no en italiano ni francés, y mucho menos en latín) tuvo su inevitable encuentro con el rock desde los inicios de Rythm & Blues, y lo enriqueció de manera inimaginable.

Del Rock en Español al Rock en Tu Idioma


En los años 40´s y 50´s, grupos de “pachucos” (cultura urbana de mexicanos en los Estados Unidos, que se desarrolló inicialmente en Los Ángeles, para difundirse por toda California,  y tener un segundo impulso en Chicago) hacían canciones de Blues, Swing, R&B y Rock & Roll en español. Artistas como Lalo Guerrero, Flaco Jimenez, Richie Valens, Germán Valdéz (Tintán), Los Lobos, Tierra, Cannibal and The Headhunters, cantaban indistintamente en español o inglés, apoyando a los primeros pacifistas durante la Segunda Guerra Mundia, la lucha de César Chávez, el exitoso experimento de la comunidad socialista Chávez Ravine. Quizás por esta razón el rock en español fue suprimido de los Estados Unidos, y no creó leyendas e influencias como la versión angloparlante. Muchos de los artistas de este R&R en español que no fueron asesinados, huyeron de regreso a México.

A inicios de los años 60´s, cuando el R&R había sido sustituido por otros géneros como el twist y el calipso, resurgió en Inglaterra, principalmente de parte de The Beatles, que al intentar una versión suave de R&R iniciaron el auge del rock pop, y de The Rolling Stones que con una versión más cruda del Blues y del R&B crearon lo que vendría siendo el Rock (sin Roll) y todos sus subgéneros posteriores. Ambas agrupaciones atrajeron a un sinnúmero de imitadores y seguidores. Esta llamada “Ola Inglesa” marcaría completamente el mundo de la música en el resto del S XX  y al menos la primer década del XXI. En el mundo hispano (al igual que sucedió en Francia, Italia y otros países) surgieron muchas bandas que  imitaban a sus ídolos anglosajones, haciendo versiones calca de sus canciones, estas versiones eran en inglés en todos los países, excepto México, en dónde ya había una tradición de R&R, R&B y Blues en español.

Desafortunadamente las canciones que cantaban los mexicanos eran las mismas de los grupos anglosajones, pero con ritmo más suave y letras tontas, inocentes, inofensivas. El Estado Mexicano tenía su televisora (semiparticular), que quería evitar a toda costa que el Rock causara estragos en la juventud mexicana, por lo que lo esterilizaron. Los 60´s fue la década muerta para la música hispanoamericana, surgieron muy pocos compositores, muy pocos buenos músicos, y muchas “estrellas” entonando tontas cancioncitas.

Sin embargo el ejemplo mexicano, les demostró a los argentinos que sí era posible cantar rock en español (ahora parecería un chiste que en aquella época se decía que debido a la métrica de las palabras, el rock sólo se podía cantar en inglés, pero en esa época todo el mundo lo pensaba). Y aunque algunos argentinos copiaron la fórmula de ponerle letra en español a las canciones en inglés (aunque la letra no tuviera nada que ver con su versión original), la mayoría de ellos compusieron sus propias canciones, con textos muchas veces más poéticos e inteligentes que los de los rockeros ingleses o yankees.

Desafortunadamente con el proceso político que se vivía en Argentina, muchos de sus músicos tuvieron que callar, morir o emigrar a España. España en la segunda mitad de los 70´s vivía un periodo muy especial; a la muerte de Franco, en vez de avanzar hacia una república democrática, volvieron a una monarquía, con un rey educado y criado por el Caudillo en persona. Una burla para todos los muertos de la Guerra Civil, sin embargo, el gobierno quería dar la impresión de ser una democracia, querían demostrar al mundo que el fascismo había acabado, así que iniciaron una apertura mediática sin precedentes: El cine estalló en películas donde temas como el sexo y la diversidad sexual, las drogas y la rebeldía ante las instituciones parecían tan forzados que resultaban ridículos. Vino entonces la gran oportunidad para los músicos de rock argentinos o españoles que por influencia de los argentinos habían comenzado a escribir canciones en español. Muchos artistas como Miguel Bosé comenzaron su trayectoria apenas muerto Franco, dando inicio a lo que se conoció como La Movida Madrileña. La Movida… alcanzaría su punto más alto en 1980 con el “Concierto Homenaje a Canito” e iría creciendo hasta volverse internacional, al punto de que en 1986, BMG Ariola le llama Rock en Tu Idioma, impulsando la promoción global de artistas españoles, argentinos y mexicanos. El ambiente en México seguía muy dominado por Televisa (los verdaderos talentos del R&B, Blues y Rock mexicano no tenían acceso a los espacios “importantes” y, desde los años 70´s, se había exiliado en el Estado de México, creando el Rock Nacional una aportación cultural rara vez valorada justamente.

Las Tristes Aventuras del Patuchas o La Vida y Muerte del Último Héroe de la Música Hispana


En Argentina los “rockers” eran más intelectuales, tenían muy arraigada la trova y el tango; sin embargo la difusión de la película/documental de los Rolling Stones “Lets Spend the Night Togheter” en 1982, desató una auténtica locura en ese país que todavía se autodenomina “La Patria Stone”, bandas y solistas (entre los que destaca Iván Noble, Andres Calamaro, Viejas Locas y Ratones Paranóicos, Los Rancheros, entre otros) desarrollaron un estilo propio basado en los Rolling Stones, y no sólo eso, una gran parte de la juventud argentina empezó a desarrollar una subcultura que cuenta no sólo con música, sino también moda, literatura, comida, palabras, costumbres; basados en la banda británica; esta tribu urbana se conoce aún como “Los Rollingas” y sus alcances nos dejan imaginar que hubiera pasado si en México el Rock Urbano hubiera contado con más difusión.

España creaba su movimiento siguiendo de cerca a los ingleses, La Movida Madrileña y el Rock en Tu Idioma español se conformaba  por seguidores e imitadores de David Bowie, bandas punks, fanzines, etc. Aquí no habría artistas inspirados en los Stones, sino en la banda contraria: The Beatles, este movimiento nos dio a los que tanto musicalmente como socialmente e históricamente podrían ser llamados los Beatles Hispanos: Los Hombres G.

G de Gilipollas


Pero los Beatles necesitaban a los Stones como Oasis necesitaba a Blur; los Hombres G parecían no tener un némesis (aunque David Summers cantaba su enemistad con Siniestro Total, estos no se dieron muy por aludidos y nunca hubo ninguna rivalidad fuerte entre ambas bandas). En los ejemplos anteriores podemos ver que se trata de agrupaciones surgidas en ciudades rivales (Liverpool y Londres, Londres y Manchester); antes de la actual gigantesca campaña para enemistar Barcelona con Madrid, Sevilla era la rival de la capital española. Así un joven músico andaluz de nombre Juan Antonio Castillo Madico, decide crear al némesis de los Hombres G: Pabellón Psiquiátrico.


Juan Antonio (autoapodado como “El Patuchas”) nació en Córdoba en 1966; fue cantante de un grupo de jóvenes católicos en la Iglesia, y posteriormente comenzaría a trabajar con diferentes músicos cordobeses. El 17 de abril de 1986 junto al saxofonista Juanma Cope, el guitarrista Paco Marín Rojano, Fernando Pratz en el bajo y Fernando Alcántara en la batería, crea el grupo “Pabellón Psiquiátrico”, con él como vocalista y compositor. ¿El objetivo principal? Divertirse ¿El secundario? Mandar a los Hombres G a tomar por c...

Tocan por primera vez en el “Billar” un bar local en Córdoba, dónde el futbolista Paco López queda asombrado por la intelectualidad de sus, aparentemente, sencillas letras, y los anima a participar en un concurso dónde el premio es poder grabar en un estudio. ¡Aquí comienza una carrera de éxitos sin parar! Los de Pabellón ganan el concurso y… ¡Mentira! Quedan en último lugar. Sin embargo, López les consigue una actuación en el Carnaval de Córdova en febrero de 1987 y con el dinero que ganan, Paco López (nuevamente) les ayuda a grabar un demo y los presenta con la gente de Fonomusic en Madrid, los cuales deciden grabar a la banda.

El disco “La Primera en la Frente” producido por Tomas Pacheco, de Palmera, y sale a la venta en octubre. ¡Aquí comienza una carrera de éxitos sin parar! Al año siguiente Pabellón realiza una gira por España, son adorados por sus compatriotas y… ¡Mentira! Los españoles no entendieron el fino humor y las letras complicadas de Pabellón Psiquiátrico, sin embargo en ese mismo año realizan una gira por Argentina, en dónde si se vuelven la sensación del público argentino (más acostumbrado a escuchar música “para pensar” no sólo para bailar). Y no es que no hubiera bandas con letras inteligentes en España en esa época (Los Ilegales, por ejemplo, con su humor negro y sus referencias históricas, filosóficas y literarias, son un ejemplo de esto. Sólo que Ilegales está dirigida a un público underground, mientras que Pabellón pretendía triunfar en la Movida Madrileña).


La primera canción del álbum es una declaración de guerra a David Summers, cada oración no hace sino burlarse del cantante madrileño, su agrupación y sus canciones. Es entonces cuando los Hombres G advierten que existe esta banda y contratacan sus golpes con otras canciones y declaraciones, lo que lleva a Pabellón Psiquiátrico a alcanzar el éxito como la única banda que puede rivalizar con los Beatles españoles… Otra mentira; Ni los G ni David Summers declararon nada sobre Pabellón jamás.

Gibraltar no es London


Al regresar de Argentina, Marín deja el grupo y es sustituido por Charly Japón, graban el álbum “Somos dos Lactantes” producido nuevamente por Tomás Pacheco, realizan giras más extensas que las pasadas, el público argentino se encariña aún más con la banda, pero Patuchas quiere el reconocimiento en su propia tierra. La Guerra de Malvinas desenmascaró al Imperio Británico, y en España se empezaban a escuchar discusiones acerca de Gibraltar (a un nivel que no se daba desde los años 30´s). Patuchas decide encabezar esta causa con la canción “¡Mata un mono, mata un inglés!”, la misma que es lanzada como sencillo por la disquera, convirtiendo a Pabellón en la banda emblemática de la resistencia española… Perdón nuevamente por la broma; el sencillo y el video es del tema “Eva se va” una buenísima canción muy al estilo argentino tanto en su música como en su rebuscada letra, pero sin embargo no logra mucho impacto en España.

Y aunque un día yo no volviera


En 1990 Juanma deja el grupo, y graban el álbum “Tongo Banana” utilizando músicos de sesión para los instrumentos de viento. Esta producción se empieza a sentir más como una obra de Patuchas que de la banda, las canciones siguen siendo excelentes, los temas y letras rebuscadas y profundas, pero divertidas y aún bromistas, sólo que menos que en los trabajos posteriores, este es un poco más serio. Hay una canción en dónde el único miembro del grupo es Patuchas (“Querido Frankenstein”), otra que nos recuerda sus años de cantante de iglesia, y una que parece ser una queja sobre todo el apoyo que el gobierno andaluz le otorga a Sevilla (previo a Sevilla 92) en detrimento de las demás ciudades.

Si yo fuera inglés, negro y maricón; triunfaría en esto de la canción.


En 1991 lanzan al fin su álbum homónimo, con temas más Patuchas que Pabellón (a pesar de canciones como “Gorda” que suena a los primeros años de la banda). Una canción muy rollinga llamada “Mr Top” en dónde se queja de que la industria musical está dominada por británicos, subsaharianos y homosexuales; quizás la más políticamente incorrecta de toda la discografía de la banda. Pero eran inicios de los 90´s, había libertad hasta para ser incorrectos, no como la censura actual que lo único que no censura son frases que aluden al sexo explícito, el machismo crudo y descarado y todas las formas de violencia. En este álbum de Pabellón hay canciones con letras muy maduras, muy fuertes, dignas de un trovador argentino.

Más Salvaje


Durante los años de Pabellón, Patuchas había desarrollado una doble carrera como escritor, y cada vez se dedicaba más a esto, deseando triunfar al menos en este mundo como Juan Antonio Castillo Madico, cosa que no logró. El grupo se disuelve finalmente en 1992 presentando una recopilación final titulada “Lo Más Salvaje” en dónde de los 14 temas, 10 pertenecen a los dos primeros discos. Patuchas, estudia arte dramático y vuelve a hacerse conocer como Juan Antonio Castillo, con la idea de convertirse en un músico de verbena, juglar de café y trovador, por la vía independiente, pensaba que de esta manera de verdad lograría su deseo: El Reconocimiento del Público Español.

Juan Antonio Canta


Después de componer un buen número de canciones nuevas, más alejadas de Pabellón y más dignas de un trovador, decidió presentarse en el bar “El Limbo” (ironías de la vida), un pequeño lugar en Córdoba, un club de amigos en dónde todos se conocían y todos conocían a Juan Antonio, al grado que cuando el encargado de realizar el letrero del recital preguntó “¿Quién canta esta noche?”, le contestaron “Juan Antonio canta”, el hombre no entendió muy bien que debía escribir en el cartel “Juan Antonio Castillo”, y en vez de esto puso “Juan Antonio Canta”, nombre de batalla que adoptaría el exPatuchas desde entonces.

En 1996 grabó un disco de forma artesanal en una sola sesión en un garaje en Córdoba, solo él y su guitarra. La portada, realizada a mano, deseaba que fuera como la portada de un comic de Marvel de los años 70´s. El nombre del álbum era “Las Increíbles Aventuras de Juan Antonio Canta”. Con estas canciones y ningún tema de Pabellón Psiquiátrico, Juan Antonio comienza a tocar en pequeños cafés y bares de Córdoba y Madrid, muy lejos del camino a la fama que alguna vez soñara, deseando ser reconocido sino como un músico famoso, al menos como un artista serio, lejos de la parafernalia del mundo del entretenimiento, lejos de oropel, de la falsedad, de esa industria que convertía a los seres humanos en payasos. Sus presentaciones al igual que todo lo concerniente al álbum, eran completamente austeras, sólo él y una guitarra acústica, sin ningún amplificador.

Un limón, medio limón


En una de esas noches en uno de esos bares pequeños y desconocidos, se encuentra con otro cordobés, el presentador de televisión Pepe Navarro, cuyo programa “Esta Noche Cruzamos el Mississippi” en Tele5 era el más visto en España. Navarro le dice a Juan que le encantó su presentación y que lo quiere para su programa. Juan Antonio se siente afortunado, no sólo de que al fin su talento era reconocido, sino que triunfaría como solista y como artista serio en ese mundo falso, sería el único ser respetable en ese mundo de payasos con “cara de lata y bragas de visón” (como decía la canción de Pabellón “Mr Top”).

Juan Antonio fue a la televisión vestido de manera muy sobria, al estilo Buddy Holly, esperaba encontrarse un escenario igualmente serio y austero. Le sorprendió que le dijeron que el tema que querían que interpretara era “La Danza de los 40 Limones” quizás el más simplón y tonto de álbum, con una crítica muy encubierta a “Los 40 Principales” y varias referencias a la filosofía, literatura y cine de culto; que era sin embargo una canción que hizo para jugar con sus amigos y divertirse con los niños. La industria de espectáculo había notado que la referencia a “Los 40 Principales” no era precisamente favorable, y aunque ni el disco ni los temas de Juan Antonio habían llegado a mucho público, no estaban muy contentos con esto.

Ahí estaba Juan Antonio, en medio de un escenario, vestido de negro, con traje y corbata, cantando, rodeado de mujeres plásticas con cara de idiotas, travestis que parecían busconas, bufones de la televisión. Todos bailando de manera jocosa la cancioncilla de los limones, bailando enfrente de él, haciendo mofa de su actitud “seria”. Lo invitaron varias veces a presentarse en televisión, pero nunca le dejaban cantar otro tema, sólo el de los limones, y siempre con la coreografía de bufones y payasos mofándose de él. Tratando de reivindicarse grabó otra versión (esta vez sí en un estudio) de la canción, llamada “El Rap de los 40 Limones”, la música con un toque entre Jazz y New Age, las estrofas “rap” que le agregó eran aún más profundas y críticas que la letra original. Sin embargo ya nadie lo tomaba en serio, era el payaso de los limones, “El Friki” de la televisión, le llamaban. Había logrado un éxito de verano, ninguno de los temas de Pabellón Psiquiátrico alcanzaron jamás el éxito de los 40 limones, pero a que costo.

Cuando pierdes las ganas


Su última presentación en los medios fue una entrevista que concedió para Canal Sur a condición de que no mencionaran para nada la canción de los limones. Se debatía entre continuar esa nueva y absurda carrera de payaso de TV o iniciar nuevamente de cero con otro nombre, otro proyecto, recomenzar nuevamente no parecía muy atractivo, a pesar de que (según su amigo el también músico cordobés Manuel Carrillo) le habían ofrecido un enorme presupuesto para el nuevo álbum a condición de que siguiera la línea de los 40 limones.

Según sus conocidos, el ambiente familiar en el que creció Juan Antonio, era triste, depresivo y lleno de violencia psicológica, cuando creces en un ambiente así, hay tres cosas que más anhelas: Ser aceptado y reconocido, cambiar al mundo, o matarte. Todo esto se veía reflejado hasta en las letras aparentemente más jocosas de Pabellón Psiquiátrico. Juan Antonio manifestaba su rebeldía ante la sociedad y ante el sistema capitalista, sin tratar de adoctrinar a nadie, sin militar en ninguna organización política. En su canción “Emilio el Pocero” Juan Antonio nos cuenta la historia de una persona que es desechado desde que nace y que crece esperando que la gente lo acepte como uno de ellos, lo cual nunca logra ¿Autobiográfica? Todas las creaciones literarias lo son en alguna medida.


En diciembre de 1996 acude a un concierto de la cantante andaluza María Isabel Quiñones Gutierrez (Martirio), después del recital le escribe una carta en donde la elogia por rescatar la música andaluza, al final le pide que “acune las almas perdidas de los que pensaron que había que apostar lo que no se tenía”. Juan Antonio siempre decía que “Lo importante no es si ganas o pierdes, lo importante es que no pierdas las ganas”; desafortunadamente, él ya las había perdido. A pesar de la relación tóxica que vivía con su familia Juan Antonio, no había podido lograr la independencia económica (o quizás psicológica, este tipo de relaciones frecuentemente crean dependencia y autosabotaje) aún vivía con su madre en Córdoba, el 22 de diciembre de 1996, la madre lo encontró ahorcado en el trastero de la casa, se había suicidado.  ¡Y con esto Juan Antonio se convierte en una leyenda del rock como Kurt Cobain!.. Otra triste mentira, ni matándose lo logró, poca gente advirtió la muerte del Patuchas, poca gente lo recuerda, pocos fuera de Argentina conocen las magníficas canciones de Pabellón Psiquiátrico, y casi nadie conoció los excelentes temas de su trabajo solista, aquellos que no hablaban de un limón y medio limón. Aún ahora se leen comentarios en la web del tipo de “Qué bueno que se haya matado, odio esa canción de los limones” “Con razón se mató, su canción de los limones era espantosa”.

En 2002 se lanza un recopilatorio de todos los álbumes de Pabellón Psiquiátrico, llamado “Edición Limitada” ¡Con esto, España entera se da cuenta del genio de Juan Antonio!...estoy haciendo una última broma cruel, a los españoles no les interesó gran cosa este recopilatorio, pero tuvo muy buenas ventas en Argentina, el país dónde debió haber emigrado desde un inicio. El éxito de Pabellón desde el primer álbum en Argentina, le indicaba el indudable camino a tomar, si hubiera podido liberarse de las cadenas de dependencia, si hubiera dejado de buscar en España la aceptación materna que, dada la situación familiar, quizás no hubiera llegado ni siquiera con el reconocimiento de toda España. Es difícil tomar un avión y dejar todo atrás, pero más difícil es tratar de subsistir en un entorno que te está destruyendo, desafortunadamente el ser humano es el único animal que no comprende que cuando algo te hace daño, lo mejor es alejarte.


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Santiago Belmonte Calderón (El Gato Morrongo). Estudió la Licenciatura en Estudios Latinoamericanos y la Maestría en Artes Visuales. Artista multidisciplinario y activista político, participó con distintas agrupaciones musicales como Los Homosexuales del Apocalipsis, Célibe Fisión, Policías y Ladrones, Maltrata Ensamble y Conciencias Utópicas. Actualmente radica en Belgrado, en el Estado de Serbia, desde dónde colabora con la Editorial La Sangre de las Musas escribiendo historias cortas para sus antologías, realiza el Podcast “Wolfova Ulica”, dirige el Colectivo NOMAAAMES, trabaja en la conformación de la Casa de la Amistad México Serbia, y toca la harmónica balcánica en la banda Yoyo Movement, entre otras actividades.

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