Billie Eilish: una inyección de feminismo e inteligencia contra la Efebofóbia

Billie Eilish: una inyección de feminismo e inteligencia contra la Efebofóbia

por Santiago Salvador Belmonte Calderón
(El Gato Morrongo)

Tiempos Nuevos


En la última década del siglo pasado, al decretarse el “Fin de la Historia”, la humanidad dio todo lo que tenía respecto a la cultura Pop, la genialidad de los artistas y bandas de rock y pop de los 90´s superaban en mucho a los de los 80´s, incluso antiguas figuras de décadas pasadas resurgieron. Después todo se apagó, se calló “para siempre” la existencia del Socialismo, se condenó al Comunismo, se prostituyó al Liberalismo, e incluso se destruyó el Capitalismo. La misma derecha olvidó todos sus principios y descaradamente se instaló como una dictadura hegemónica mundial que no dudó incluso en desmantelar a los USA.

El arte muere con la historia, sólo se tolera el “arte conceptual” y el “hiperrealismo” (técnicas vacías y frías que poco o nada tienen que decir, la primera sustituye el diálogo del artista por un monólogo que nadie comprende; la segunda nos muestra la misma “realidad” que los medios nos presentan día a día). En la música, desaparece el álbum y vuelven los “sencillos”, por lo que los nuevos “artistas” se dedican a replicar una y otra los éxitos del momento, dando como resultado música idéntica con distintos nombres. Al no haber álbumes, los músicos no tienen la oportunidad de experimentar; al menos antes en los 45RPM, los sencillos contenían un Lado B en dónde el artista podía ofrecer algo diferente. La música ahora debe ser siempre alegre, puesto que los temas melancólicos sirven para que el público pueda satisfacer esos sentimientos, y la música del Nuevo Orden Mundial no debe cumplir esa función, el público buscará la cura para la melancolía, la tristeza y la depresión en el consumismo, y al no lograrlo  va a consumir cada vez más y más.

La Efebofobia, una absurda y ridícula forma de discriminación que se ha vuelto la enfermedad del Siglo XXI


Con la muerte de la historia, las ideas revolucionarias, se vuelven odiadas y menospreciadas. Y debido a que “Ser joven y no ser revolucionario es una contradicción” la juventud merece el mismo desprecio que las revoluciones. Todas las ideologías de los siglos XVIII, XIX y XX, ensalzaban a la juventud; otra razón para odiarla. Los jóvenes que nacieron ya en este entorno, pueden comprenderlo y manejarse en él mucho mejor que las generaciones que se dicen superiores a los “chavitos”: Así es; la Efebofobia (como todas las fobias) es Miedo, es un acto de cobardía. Y escribí “chavitos” sin ser incluyente, con toda la intención; ya esta discriminación es peor para las mujeres. Las “chavitas” son consideradas tan inteligentes como una lechuga, incluso por sus contemporáneos masculinos.

Extraño que el término que antes se usaba para denominar cariñosamente a lxs infantes más pequeños, ahora sea una mala palabra dedicada a toda persona que tenga menos de 5 años que quien la está pronunciando. Aunque ya había pasado antes con el término “Pendejx” originalmente utilizado para la pubertad (y así se sigue utilizando en varios países) no para la estupidez.

Billie Eilish: una inyección de feminismo e inteligencia contra la Efebofóbia


En el documental “Teenage”, Matt Wolf nos muestra como esa clase surgió después del capitalismo en lugar de los adolescentes, a diferencia de estos, los teenagers tenían una identidad y un papel dentro de la sociedad. Adolf Hitler fue el primer gobernante en aprovechar esta revolución (de acuerdo al documental de Wolf) y crear la primera Brecha Generacional, pensando que estas brechas serían una forma más “inofensiva” y controlable de  Lucha de Clases; los gobiernos de los USA de la posguerra coincidieron con esto y crearon sus propias “brechas generacionales”. Esta clase social fue una consecuencia lógica del Materialismo Histórico, que era muy conveniente dirigir y encausar antes de que pudiera ser peligrosa (el fascismo en Italia y los demás estados que lo adoptaron antes del surgimiento del nazismo, eran movimientos juveniles, como también lo fueron la Revolución Cubana y el Mayo del 68). Ahora vemos lógicamente el regreso de los adolescentes (aunque en lugares como América Latina no desaparecieron del todo), individuos que no pueden adaptarse a una sociedad que los rechaza: no son niños, no son adultos y ya no son teenagers.

La Creatividad Femenina como último bastión


Mientras que por un lado, las políticas de estado y la publicidad capitalista aparentan establecer actitudes abiertamente misándricas; la sociedad adopta posturas radicales de represión a la mujer. Extrañamente esto viene acompañado de una explosión de talento femenino que ha dominado la escena del pop y el rock en el presente siglo. Mientras que los hombres creativos parecen haber desaparecido, el inicio de siglo nos dió personajes como Avril Lavigne, Lady Gaga (que nos guste o no, no podemos negar su importancia en la escena actual), Amy Winehouse o Renne Phoenix de Fit For Rivals; mientras bandas icónicas incorporan “frontwomen” a sus filas, resurgiendo con una frescura increíble (como Laibach con Mina Harker y Reagan Youth con Tibbie X). En la década que acaba de terminar tenemos otros grandes ejemplos como Taylor Momsen de The Pretty Reckless, o la extraña  agrupación (¿o colectivo, o solista, o proyecto?) musical (¿o plástica, o escénica, o conceptual?)  Sia, que si bien, está activa desde 1997, se hace notar hasta el 2014 con la incorporación de la (en aquel entonces) casi niña Maddie Ziegler como único miembro visible del proyecto. Muchas de estas artistas merecerían un artículo aparte que haré en algún momento (aunque quizás no sea necesario escribir ya sobre Lavigne, Gaga o Winehouse). Pero hoy  nos ocuparemos de la última Teenager, la mujer que se niega a ser encasillada como adolescente o “chavita” y se rehúsa a cantar reggetones banales y “alegres”. La artista más sensacional que dio la década de los 10´s: Billie Eilish

Una Princesa de Hollywood


La época en que los artistas famosos provenían de la clase obrera o al menos de la media o media baja ha quedado atrás. La estructura social actual ha retrocedido a como estaba a inicios del Siglo XIX; sólo sobreviven la oligarquía y un proletariado que sólo tiene tiempo para trabajar, comer, dormir y engendrar la prole que le sustituirá (de ahí el término “proletarium”). Actualmente en los USA los únicos que tienen los medios para instruirse adecuadamente y reflexionar sobre lo que sea, son la oligarquía. Billie Eilish creció en Higland Park, L.A; rodeada de todos los lujos y comodidades. Sus padres son la actriz y compositora Maggie Baird y el guionista y músico Patrick O´Conell; su hermano el actor y compositor  Finneas O´Conell, el cual junto con su madre produjo y actuó en una película independiente.

Billie Eilish: una inyección de feminismo e inteligencia contra la Efebofóbia
Con su hermano Finneas O´Conell.

Bille padece Síndrome de Tourette, pero obviamente su familia tiene los medios para darle el tratamiento adecuado, de manera que lejos de ser un problema, ha sido un recurso que explota no sólo en su manera de cantar, sino también en sus videos y actuaciones en público, lo que acentúa su belleza etérea en un medio dominado por los silicones y el Botox. Su educación formal la recibió en casa con profesores privados, sus padres incluso le contrataron lecciones a domicilio de canto, danza y música (su técnica vocal y la estructura de sus temas son realmente únicos, nos damos cuenta que estamos ante alguien que se ha preparado a conciencia). A los once años ya era capaz de componer, arreglar e interpretar sus propias canciones.

Tarea escolar: Conviértete en un genio del pop


Cuando tenía 13 años, su profesor de danza le dejó de tarea que hiciera una coreografía sobre una canción original (¡porque para entonces ya era capaz de hacer y bailar sus propias coreografías!). Su hermano le prestó una canción que compuso para su banda “The Slightys” titulada  “Ocean Eyes” que ella se apresuró a grabar, subiendo el sencillo a SoundCloud que, en pocos meses se volvió viral en Spotify, así que decidió grabar y producir un video de la canción, dirigido y coreografiado por ella, y subirlo a youtube, lo que le ganó un contrato con Interescope Records. Después de otros sencillos que ya de por sí eran muy diferentes al tipo de música que la industria apoya y promueve, le dieron la oportunidad de grabar un EP (¡de esos que ya no se hacen!) titulado “Don´t Smile at Me” en donde, por supuesto pudo incluir temas que no podrían ser lanzados como sencillos. A esto le siguió ser galardonada con un Disco de Platino, y realizar dos giras muy exitosas por los USA.


Compuso algunos temas para series televisivas y realizó varios videos, contando con el mejor equipo creativo que el dinero puede comprar. Aunque sus letras sean introspectivas, polémicas, contestatarias y hasta depresivas como para lanzarlas al gran público consumidor, ella cuenta con los medios para hacerlo, demostrando que los consumidores son más que eso, que el espíritu humano aún no ha sido domado, que no es que a la gente le encante la basura, sino que no le ofrecen otra alternativa.

Música onírica


A inicios de 2019, contando con apenas 18 años ya es una estrella del Pop (reivindicando de paso el género) graba su primer álbum “When We All Fall Asleep, Where do We Go?”. Billie acostumbraba escribir muchas de sus canciones junto con su hermano, y aunque algunas estaban escritas sólo por ella, Finneas también escribió varios de los temas. Sin embargo en esta ocasión, a pesar de que el álbum fue producido por Finneas, las canciones estaban escritas completamente por Billie. Esta obra la convirtió en la primera persona nacida en el Siglo XXI en tener un número 1 en USA, y la primera mujer en tenerlo en UK, en la historia. Este álbum viene acompañado de una gira denominada “When We All Fall Asleep Tour”.

Los temas de sus canciones no tratan siempre necesariamente sobre experiencias personales, sino que Billie juega a inventar personajes y escribir desde el punto de vista de estos, o a imaginarse que pensará alguna persona que conoce o que ha visto alguna vez.


A diferencia de la mayoría de las canciones de los artistas contemporáneos en dónde el silencio (ese elemento tan importante en la música) se encuentra casi ausente, en las canciones de Eilish, este se hace presente incluso en sus canciones más movidas. Su forma de cantar, como si susurrara es único es asombrosa. Al cantar a bajo volumen se hace más difícil vocalizar, sin embargo ella lo logra de manera magistral. Los temas se grabaron en la intimidad del estudio casero de Billie y Finneas, lo cual se nota en cada momento, otorgándonos un producto más orgánico que la música de fábrica actual. Sus armonías y sucesiones de acordes están más cercanas a la música de los 50´s, 60´s (o incluso al jazz clásico) que a lo que se produce actualmente. Utiliza incluso muchos de los acordes que predominaban en el pop de los 90´s, que en el presente siglo han dejado de utilizarse. Y no obstante agrega muchos elementos contemporáneos también, no es “música retro”.

Activista


Dentro de las causas que Eilish ha decidido abanderar se encuentra la lucha contra la cosificación de la mujer, problema contra el que se ha pronunciado repetidamente no sólo de manera verbal, sino también utilizando su atuendo. Billie, a pesar de ser una mujer delgada es muy voluptuosa, por lo que ha encargado a marcas de prestigio internacional como Gucci, que le diseñen y confeccionen de manera exclusiva, ropa muy holgada, de tallas enormes que le ayude a ocultar su cuerpo, pues no desea que el público la destaque por eso, sino por su talento. Incluso el video su primer éxito Ocean Eyes (para el que creó la coreografía de su trabajo escolar), fue realizado nuevamente en una versión dónde lo único que se puede ver es su rostro (aunque también se puede encontrar la versión original como “Dance Performance Video").

Billie Eilish: una inyección de feminismo e inteligencia contra la Efebofóbia

A diferencia del siglo pasado, en la actualidad la música ya no se clasifica por géneros, sino por artistas, con la consecuente desaparición de las llamadas “Tribus Urbanas” que son sustituidas por clubes de fans (como los “Beliebers” de Justin Bieber, por ejemplo). Esto que para muchos artistas de mentalidad más ortodoxa, es un hecho más bien triste, para Billie es una ventaja, pues ha declarado en diversas ocasiones que no desea ser encasillada; haciendo continuos llamamientos a la juventud a desechar esa absurda necesidad de pertenecer necesariamente a algo.


También se ha convertido en una defensora del respeto a la diversidad sexual, lo cual comenzó de manera aparentemente casual, con el lanzamiento del sencillo “Wish You Where Gay” (cuyo título parodia el clásico de Pink Floyd). En realidad, la letra habla de que está enamorada de un hombre que ni siquiera la nota, y ella desearía enterarse de que él es gay, y así explicarse la razón por la que no se fija en ella. De cualquier manera, la comunidad LGBT ha hecho de Billie Eilish uno de sus íconos; estatus que ha sido aceptado de muy buena gana por la artista, que además continuamente se define como “Asexual” grupo que para muchas personas, tiene entrada en esta comunidad (incluso con una bandera que le identifica). La nota graciosa es que tiempo después, Billie se enteró que el chico para el que había escrito esa canción, efectivamente “salió del closet”.

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