A Puerta Cerrada, el infierno de Jean-Paul Sartre

A Puerta Cerrada, el infierno de Jean-Paul Sartre

por Alan Fernando Padilla Ávalos

En el año de 1944 sale a relucir un texto escrito en forma de obra de teatro que revela una postura crítica al mundo de aquella convulsa época de guerras. Una manera de ver el mundo de matices existencialistas de gran polémica, violencia, prejuicios y esclavitud. A puerta Cerrada fue escrita por el filósofo francés Jean Paul Sartre, un testigo de la vida infernal del ser humano.

Con gran ingenio, Sartre nos presenta un lugar arcano, en forma de un hotel modesto e irrelevante a donde a llegado José Garcín -un periodista que anhela la paz- a pasar un largo tiempo, sin embargo su estancia lo ve comprometido a compartir la habitación con dos mujeres muy distintas: La seca y desalmada Inés y la coqueta arpía Estelle. La trama se va dibujando en esa estancia con tan solo tres sillones y una estatua de bronce encima de una chimenea, un sombrío pasado y la charla de esta “familia” tripartita, aunque también entra de colado un mayordomo que solo viene a despistar.

A Puerta Cerrada, el infierno de Jean-Paul Sartre


El Mayor castigo


Sin poder salir de la habitación, Garcín, Inés y Estelle configuran su propio tormento, simplemente charlando, compartiendo su vida –y su muerte-, divagando en el azar, la maldad, criticando al otro, dejando llevar la lengua a los celos, donde los tres quedan para ellos mismos “desnudos como gusanos”. Si en un principio se proponían estar serenos entre ellos, la curiosidad, la vanidad y el amor (cualidades inherentes del ser humano)  los llevarán al abismo negro por la eternidad; a todo esto ¿Será posible vivir con alguien -por más que se le ame- todo el tiempo? La respuesta de Sartre fue concisa: La otredad es el mayor tormento.

El Existencialismo 


Cabe mencionar que A puerta cerrada ha sido varias veces llevada a la pantalla grande. La obra del francés nos exclama la cruenta realidad -navaja mala- de la otredad, pues mientras se enseña la paz, la tolerancia y esa sensibilidad hacia todos los seres vivos en la actualidad. Estos filósofos existencialistas se empeñan en nublar el mundo con estos argumentos, bellamente representados en el escenario -con digna razón pues vivir la guerra solo deja la muerte-.

A Puerta Cerrada, el infierno de Jean-Paul Sartre


¿Dinos qué piensas sobre el vivir en sociedad? ¿Es agradable o insoportable? ¿Qué opinas de la obra de Sartre? Deja tus comentarios.

Tal vez te interesen estas entradas

facebook