La Naranja mecánica: el círculo vicioso de la violencia

La Naranja mecánica: el círculo vicioso de la violencia


Autor: Javier Benitez Martínez

Título: La Naranja mecánica (A Clockwork Orange)
País: Reino Unido
Dirección: Stanley Kubrick
Guion: Stanley Kubrick (Novela: Anthony Burgess)
Reparto: Malcolm McDowell, Patrick Magee, Michael Bates, Adrienne Corri, Warren Clarke, John Clive, Aubrey Morris, Carl Duering, Paul Farrell, Clive Francis, Michael Gover,Miriam Karlin, James Marcus, Geoffrey Quigley, Sheila Raynor, Madge Ryan, Philip Stone, David Prowse

El mundo no puede estar lleno de gente como yo

En una sicodélica y futurista realidad, algo brutal y completamente crítica; Stanley Kubrick nos lleva al horror de la violencia en muchos y variados aspectos. La Naranja Mecánica, es una película de culto, es otra más de las confortaciones del cineasta con una sociedad que nunca ha sido del todo fiel a los ideales que representa.

La Naranja Mecánica es la historia de Alex, joven brillante, líder de una banda que tiene como pasión vandalizar, robar y cometer todo tipo de actos violentos reprochados por la sociedad. A pesar de ser una película del siglo anterior y de los años 70s, continua vigente, Stanley Kubrick utiliza a este personaje, para denunciar a una sociedad que más que permitir el desarrollo de este tipo de violencia la ha fomentado.

Cuando un hombre no puede elegir, deja de ser hombre

Por qué detenernos en la violencia creada por un individuo cuando podemos agregar la violencia impartida por El Estado. Nuestro grupo de jóvenes violentos deciden robar una casa rica a las afueras de la ciudad, lo cual resulta en la muerte de la dueña de la casa y lleva al protagonista a la cárcel. Alex tiene la fortuna de ser parte de un experimento de corrección de comportamiento.


La Naranja Mecánica es una sinfonía sicodélica de violencia sistematizada, dividida en tres actos. El anti héroe llega al pináculo de la violencia, cuando en una orgía de terror y muerte mata a un ser humano. Segundo acto: El Gobierno en su gran sabiduría, en vez de rehabilitar al criminal decide hacer un ejemplo de él y lo tortura. Tercer acto: tenemos una sociedad que prefiere la venganza cruel e irónica que nos llevara a cuestionarnos nuestra participación en este círculo vicioso.

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