María Mercedes Carranza: El universo poético

María Mercedes Carranza: El universo poético


Autora: Yessika María Rengifo Castillo*

El poema es el momento en que se capta con la sangre el pensamiento de la vida.
Jaime Sabines

Hablar sobre la palabra lira es recurrir a Grecia, quien utilizaba este instrumento para acompañar sus cantos.  La lira se establece como un instrumento literario al que los autores recurren para manifestar sus ideas, expresiones, y sentimientos. Es decir, la exposición de su mundo a temas como la muerte, el amor, la melancolía, la nostalgia, la ternura, la alegría, que despierta la contemplación del paisaje.

En esa línea el protagonista principal es el poeta, el individuo que siente, piensa, y canta. La poesía lírica a diferencia de la épica, no se desarrolla en pueblos primitivos sino requiere  de civilización y cultura. Elementos que le permiten utilizar características como la libertad, la brevedad, y la intimidad, teniendo en cuenta que en el fondo de cada composición lírica hay una confidencia.

Además, el poeta mexicano Octavio Paz (2003), establece que: “La poesía es conocimiento, salvación, poder, abandono. Operación capaz de cambiar al mundo, la actividad  poética  es  revolucionaria  por  naturaleza;  ejercicio  espiritual,  es  un  método  de liberación interior. La poesía revela el mundo; crea otro...” (p. 13).  Es decir, que la poesía es una herramienta que permite evidenciar los sucesos socioculturales que abordan a los seres humanos ofreciendo múltiples alternativas en  esos ires, y venires.

Se diría, pues, que en medio de ese universo poético esta María Mercedes Carranza, la hija del poeta colombiano Eduardo Carranza, y Rosita de Carranza.  La exesposa del escritor Fernando Garavito, la madre de la escultora Melibea Garavito, y una de las poetas contemporáneas más importantes de Colombia.  Su poesía está fundamentada en ese aquí y ahora. Es decir, el derrotero de su espacialidad y temporalidad.  En el que cada palabra representa esa realidad inhumana de la que hace parte, y se manifiesta gracias a su sentir, y pensar con la exterioridad. Además, su lenguaje permite que sus lectores develen esas realidades que vieron sus ojos de esa Colombia ultrajada por la violencia, de ese mundo que pare himnos de guerra, desigualdad, pobreza, y desamor.

En medio de esos miedos, y esa fragilidad que agotan su paciencia ante un valle de crueldad.  Alstrum (2000), define que:

El  miedo  a  que  se  dedican  sus  versos  se  plasma  en  tres  direcciones:  una  gran  preocupación y mayor sentido de compromiso ante la palabra con el fin de que exprese  más  acertadamente  lo  que  la  poeta  quería  decir  sin  restringir  ni  distorsionar  lo  que  pensaba  acerca  de  su  propio  ser  y  sus  circunstancias;  un  terror  visceral  ante  un  mundo  inseguro  lleno  de  peligros  violentos  que  ponen  la vida diaria en un estado de precariedad mortal; y pavor mezclado con dudas acerca de las consecuencias y los efectos duraderos del amor, de la nostalgia y del recuerdo (Alstrum, 2000: 253- 254).

Lo que indica que la poesía es la manifestación de las emociones que atraviesan los seres humanos, procurando develar acontecimientos históricos que los acompañan en campos sociales, culturales, económicos, y políticos, es decir, la vida misma.

María Mercedes Carranza: El universo poético


María Mercedes logra unir el concepto de mujer en el sufrimiento, desigualdad e inconformismo, que resaltan los cánones machistas que recorren los sectores sociales. En donde la soledad, y la falta de solución a las problemáticas sociales, requieren que el poeta establezca miradas holísticas. Miradas desde la ironía que es el fundamento de su poesía, que cuestiona y mortifica la vida, las pasiones, los sueños, las ilusiones, que acompañan a un hombre contemporáneo comprometido con la razón, los avances científicos,  políticos, económicos, y tecnológicos, que es reconocido por estar y poseer,  y no por ser.

Concluyamos, entonces, que  la poesía de la poeta Carranza es sinónimo de la vida desde la muerte. Encontrando estrategias acordes para eliminar los padecimientos de una realidad que la devasta, y desea huir.  Su renacer a la vida, a su papel como mujer, madre, y poeta, sólo es posible desde las palabras que emanan esos versos, que le ayudan a ser y estar.  Se concibe, pues, que su poesía es una filosofía de errores, de aciertos, que impregnan vida y muerte, que les desea contar a sus lectores desde el pasado,  y el presente,  que la llevan a crear mundos posibles.  Por ejemplo:

Moriré mortal, 
es decir habiendo pasado  por este mundo sin romperlo 
ni mancharlo. 
(...) acepté el engaño: 
he sido madre, ciudadana, 
hija de familia, amiga compañera, amante. (Carranza, 2003: 119).

La invitación a es a leerla, a descubrir esos versos permeados de encantos, y desencantos, que marcaron la poesía colombiana del siglo XX, que siguen acompañándose con  hechos históricos.


Referencias bibliográficas 
Alstrum, J. (2000).  La generación desencantada de golpe de dados.  Bogotá, Universidad Central.
Carranza, M. M. (2003).  Poesía Completa y Cinco Poemas Inéditos. Edición al cuidado de Melibea Garavito. Bogotá, Alfaguara.
Paz, O. (2003). El arco y la lira. México: Fondo de Cultura Económica.

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*Magister en Infancia y Cultura. Especialista en Infancia, Cultura, y Desarrollo por la  Universidad Distrital Francisco José de Caldas;  Docente, licenciada en  Humanidades y Lengua Castellana, Universidad Distrital Francisco José de Caldas. Escritora, articulista, y poeta. En la actualidad se dedica a la investigación académica. 


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