De Bosnia con Amor: Hari Mata Hari

De Bosnia con Amor: Hari Mata Hari


Autor: Santiago Salvador Belmonte Calderón


La Bilis Negra


Este 15 de febrero a las 20:00hrs en el horario local se estrenará el nuevo vídeo de Hari Mata Hari, el grupo de baladas de amor más popular de Yugoslavia, hablar de ellos significa hablar de Hajrudin Varešanović, cantante, fundador y único miembro estable de la agrupación que es en realidad un proyecto personal alrededor del cual se han ido integrando otros músicos de manera temporal. Hajrudin compone la mayoría de la música, mientras su amigo Fahrudin Pecikoza (Peco) se dedica a las letras, sin formar parte de la agrupación.

Varešanović creció en la parte antigua de Sarajevo, en Vratnik, aprendió a tocar la guitarra a los 6 años. En su familia había cantantes de sevdalinka, un antiguo género musical bosnio sefardí, muy popular en toda Yugoslavia. Al igual que otros géneros de origen sefardí (como la canción ranchera mexicana), las letras de la sevdalinka son apasionadas, desgarradoras, desesperanzadas y con finales trágicas (finalmente todo sefardita sabe que “la vida no vale nada”). Eran originalmente canciones improvisadas a capela que hablaban de amores imposibles condenados siempre al fracaso. Poco a poco se fueron integrando instrumentos como la guitarra de cuerda de nylon, el acordeón, el contrabajo, la flauta o clarinete, el cajón o caja, el violín, y otros puramente balcánicos como el oud y la šarguila.


De Bosnia con Amor: Hari Mata Hari

El origen de la palabra “sevdalinka” está en el árabe “sawda” y su variante turca introducida durante la dominación otomana “sevda” que significa “bilis negra”. En la Edad Media se pensaba que los cambios de ánimo y el carácter dominante de una persona están determinados por diversos tipos de bilis contenidos en el cuerpo. La bilis negra era la causante de los sentimientos de ansiedad, desolación y tristeza asociados al amor de pareja. El género surgió cuando los sefarditas fueron expulsados de España junto con los árabes, judíos, jazanitas y gitanos. Mientras la mayoría de los judíos y jazanitas encontrarían refugio especialmente en Prusia, Portugal, Suiza, Rusia, Italia y Flandes; los sefarditas, gitanos y árabes irían principalmente a Italia, Nueva España y Bosnia; y posteriormente a la Nueva Granada, de ahí la similitud entre la música tradicional mexicana y colombiana con la de los Balcanes. Después de la Segunda Guerra Mundial; las disqueras yugoslavas Radio Beograd, Jugoton y Diskoton se encargaron de popularizar el género en Croacia y Eslovenia.

Éxito, exilio y reencuentro

Hajrudin Varešanović comenzó las carreras de Filosofía y Ciencias Políticas, pero no terminó sus estudios, ya que estaba más interesado en la música y la fotografía. En 1979 se unió al grupo Zov y poco después empezó a cantar con Ambasadori con quienes estaba progresando bastante a nivel profesional, pero lo dejó para unirse al Ejército Yugoslavo. Reapareció en 1984 con un disco como solista “Zlatne Kočije”. Un año después junto con el grupo Baobab ganó el festival “Nove nade, nove snage”, lo que los animó a crear juntos el grupo Hari Mata Hari (que era el apodo de Varešanović), lanzando su primer álbum “U tvojoj kosi”. En 1986 crean el álbum “Ne bi te odbranila ni cijela Jugoslavija” y el sencillo del mismo título, la banda ganó dos premios en el Festival Jugovision (versión yugoslava de Eurovisión) en 1988 comenzaron a grabar con Jugoton, lo que significó un impulso más a su ya exitosa carrera, todos sus álbumes siguientes tuvieron un éxito gigantesco en la federación.



Después de 1991 Hajrudin se exilió en Alemania, donde lanza otro álbum al lado de Izudin Kolečić como Hari Mata Hari en 1994, llamado “Ostaj mi zbogom ljubavi” Algunos de los antiguos miembros se reunirían con ellos para lanzar un sencillo, un álbum de éxitos, y realizar una gira entre 1997 y 1998. A partir de ahí volverían los éxitos en cada álbum y cada gira del grupo.

Hari Mata Hari: Lejla

En 2006 representan a Bosnia y Herzegovina en Eurovisión con la balada “Lejla” una trágica canción de amor escrita por Fahrudin Pecikoza, Dejan Ivanović y Željko Joksimović; basada en un antiguo tema bosnio que inspiraría también a ZZ Top y a Eric Clapton a escribir canciones con el mismo título. De hecho este tema (la Lejla original) fue interpretado por Seid Memić Vajta logrando la entrada de Yugoslavia a Eurovisión en 1981. La de Hari Mata Hari llamaba a la reconciliación en los Balcanes.

Sabemos que la golpeada ciudad de Sarajevo, fue el pretexto para iniciar la Primera Guerra Mundial,  embestida durante la segunda y finalmente  arremetida por todos los ejércitos yugoslavos y por las fuerzas de los Estados Unidos y la OTAN en la última guerra de la desintegración de Yugoslavia; sin embargo aunque se ha hablado tanto (pero no lo suficiente) de la Guerra en Bosnia y de lo que sucedió en Sarajevo, nada se dice de la Guerra en Herzegovina y la tragedia de Mostar.



La canción es considerada un símbolo del sufrimiento y la resistencia de la población herzegovina, el mismo vídeo que acompaña al tema es valorado como una obra de arte en sí, mostrándonos paisajes, costumbres y personas de Herzegovina; terminando en el histórico puente Stari Most de la ciudad de Mostar.

El puente original de casi 5 siglos de antigüedad, fue destruido por el ejército croata apoyado por los Estados Unidos en 1994; así que lo que vemos en el vídeo es la reconstrucción fiel terminada en 2004.



Hari Mata Hari ganó el tercer lugar en Eurovisión con Lejla, y en 2018 lanzarían una canción titulada “Sarajevo” en dónde continúan con la temática planteada en Lejla, pero esta vez no sobre Herzegovina, sino sobre Bosnia y su tristemente célebre capital. Esta canción es, a mi parecer, más honesta y sincera que “Miss Sarajevo” de U2, en dónde Bono y Pavaroti pareciera que tratan, como siempre, de colgarse medallas de santos de la paz, enganchándose del tema de moda, pasando por encima de las víctimas de esta tragedia. En el video de Hari Mata Hari se puede ver a una mujer recorriendo lo que parece una hermosa ciudad europea, sin embargo cada paso que da parece estar lleno de dolorosos recuerdos.

En lo personal, mientras estuve en Sarajevo tratando de distraerme fumando narguile y visitando sus clubs de jazz, me fue imposible no perturbarme con los agujeros de balas en sus paredes y las “Rosas de Sarajevo” (impactos de los proyectiles que la gente pinta con acrílico rojo) en el suelo. Aun así, las omnipresentes ruinas de Mostar me provocaron un indescriptible sentimiento de….

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