Jugoton; la música de una revolución de utopías realizables

Estuve viviendo unos meses en Rovinj, un pequeño pueblo istriano que actualmente pertenece a Croacia, al igual que casi toda Istria y Dalmacia. Si bien es un lugar paradisiaco rodeado de hermosas playas, es también un destino vacacional exclusivamente para familias. Es muy difícil ver mochileros, viajes de estudiantes, congresos u otros grupos que no sean familias. Familias con los abuelos, innumerables niños. En cuanto a los habitantes del lugar, tampoco los verás en las playas descansando o buscando diversión: todos los menores de 60 años se encuentran trabajando en las empresas turísticas, o son dueños de estas, o se han ido a otras ciudades, los únicos que disfrutan su ciudad son también los niños, que atiborran las calles y playas después de la escuela. Por lo tanto, todo el pueblo funciona en esa dinámica: todos los lugares y las actividades trabajan en función a los niños.


Vivir ahí significa olvidarse de clubs nocturnos, discotecas, antros y bares. Las opciones son ir a algún restaurante bar atiborrado de niños o escapar a Pula, Rijeka o Porec en busca de tranquilidad. Encontré sin embargo el tesoro de los piratas del Adriático; un pequeño bar sin niños, un lugar del tamaño de una pequeña habitación escondido en un callejón lejos de las calles turísticas, en dónde los ancianos, comerciantes y marineros se reúnen para beber rakia (aguardiente balcánico), grapa (aguardiente de uva), vino y cerveza tibia.




[caption id="attachment_1609" align="aligncenter" width="1023"]Jugoton; la música de una revolución de utopías realizables - Revista COCO Callejones de Rovinj[/caption]

Este pequeño antro sólo es frecuentado por los locales, ningún turista entra ahí, se habla un dialecto istriano (mezcla de italiano y lengua eslava) y se bebe el sencillo cocktail llamado “Africano” (vino con refresco) en sus dos versiones: Normal, que es vino blanco con “cocacola” (aquí “cocacola” es el genérico para todo refresco de cola, y de hecho no es tan fácil encontrar la auténtica Coca Cola, la cual fue desplazada en Yugoslavia por Cockta; que no es de cola, sino de “extracto de hierbas” con un sabor muy parecido al Jagermeister. Por esto es más fácil encontrar los refrescos de cola locales que la transnacional Coca Cola); y Africano Roso (o Africano Tinto) vino tinto con algún té estilo “Nestea”. Todo esto musicalizado por un canal de cable: Jugoton



¿Qué era Jugoton?


Jugoton era el monopolio musical de Yugoslavia: El principal sello discográfico y cadena de tiendas de discos en la federación. Producía a los principales artistas yugoslavos, grababa a los que participaran en Eurovisión y también se encargaba de lanzar las producciones musicales extranjeras más importantes en Yugoslavia; el rock y el pop llegaron a Yugoslavia de la mano de Jugoton. En Europa del Este era muy difícil conseguir este tipo de música y era muy difícil también viajar a los países occidentales, por lo que los jóvenes viajaban a Yugoslavia y compraban los discos de Yugoton, entre los que además de los artistas yugoslavos podías encontrar música de Elvis Presley, The Beatles, Madonna, The Rolling Stones, U2, David Bowie, PIL, Cranberies, Kraftwerk,  Deep Purple, Garbage, Pink Floyd, Queen, Scorpions, Whitesnake, Little Richard, etc.


Ver Emisión de Jugoton de 2017

Jugoton fue fundada en 1947 en la ciudad de Zagreb, y con la disolución de la federación se cambió el nombre a Croatia Records, aunque actualmente haciendo coro de la “Yugonostalgia” (una fascinación por Yugoslavia; las modas, forma de vida, las marcas; y de la que han surgido incluso agrupaciones musicales que no existían durante la era yugoslava, pero que se proclaman herederos de esta. Igualmente, además de los úsicos, hay toda clase de artistas como escritores, diseñadores de moda y directores de cine como Emir Kusturica que se definen como “yugoslavos”.




[caption id="attachment_1610" align="aligncenter" width="610"]Jugoton; la música de una revolución de utopías realizables - Revista COCO El Mariscal Tito[/caption]

En Vojvodina, Serbia existe un pequeño parque temático llamado  Yugoland, dedicado a Tito y Yugoslavia. Camisetas con la imagen de Tito se venden en las calles como en occidente sucede con el Ché Guevara, las antiguas fiestas y ceremonias yugoslavas son celebradas aún por todas las generaciones, incluso los nacidos después de la disolución.



¿Qué es Jugoton?


En cuanto a Jugoton; el nombre se conserva principalmente debido a tres diferentes iniciativas: La antigua tienda de Jugoton en Skopje, Macedonia, sigue conservando su nombre a pesar de haber sido adquirida por  Lithium Records; Croatia Records, la sucesora de Jugoton continúa lanzando al mercado recopilatorios de sus antiguos tiempos bajo el nombre Jugoton; en cuanto a los videos en los que yo aprendía sobre la música y la cultura yugoslava en aquel bar en Rovinj, se los debemos a una estación de radio y televisión austriaca fundada por yugoslavos, que bajo el nombre y logotipo de Jugoton presenta la música de aquella época, incluyendo a artistas que no eran parte del sello, y a los nuevos talentos que siguen surgiendo en las repúblicas de lo que fuera alguna vez Yugoslavia. Aunque estas emisiones no son producidas por Croatia Records, siguen promocionando los nuevos lanzamientos y las recopilaciones nostálgicas de C.R; y estos a su vez promocionan las emisiones austriacas, y no ponen ninguna objeción en que utilicen el nombre y logos de Jugoton.


Jugoton; la música de una revolución de utopías realizables - Revista COCO

¿Y Yugoton?


Mención aparte ya que aunque la pronunciación es la misma, cambia la ortografía; merece la banda polaca Yugoton, que lanzó en 2001 un álbum de covers de música pop yugoslava. En 2006 cambiaron su nombre a “Yugopolis”, bajo el cual han grabado ya dos discos más: Uno en 2007 y otro en 2012, más tres recopilaciones (2009, 2012 y 2014) que son un esfuerzo más a mantener viva esa música, esa atmósfera, esa idea de un socialismo alejado de las viejas potencias imperialistas como Alemania y Rusia, lejos de la demagogia del marxismo ortodoxo, más flexible, con identidad adaptable a cada nacionalidad y, no obstante: Internacionalista (que no “Internacional”). Una sociedad en dónde cada grupo tuviera voz y voto, en dónde no hubiera más hegemonía que la del proletariado. En dónde los países productores pudieran intercambiar su trabajo en un concierto de equidad y respeto.


Jugoton; la música de una revolución de utopías realizables - Revista COCO

Como diría Emir Kusturica en aquella película musicalizada por el también aún autoproclamado “Yugoslavo” Goran Bregovic: “Había una vez un país…”

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